lunes, 23 de abril de 2012

ESCRIBIR AL AMOR

Escribir es un acto físico que adquiere características de representación mas allá de nosotros mismos, ya que sin poder dudarlo pasa a ser la continuación de nuestro yo total tanto consiente como inconsciente. Y escribir de amor o escribirle al amor, es también parte de lo mismo.

El amor, el amor, es una emoción que está en cada uno de nosotros, desde el día que somos concebidos y diría que antes de eso también, ya que no hay que ser esotérico ni pertenecer a ninguna religión especial para saber que estamos hechos a imagen y semejanza del padre, no importa que nombre tenga ni de donde sea, solo que, quien es capaz de ser padre del universo es un ser de amor, es por esta razón que soy capaz de enfatizar que antes de nacer ya somos amor.
 
Tan sólido como parece y tan etéreo para describirlo, lo cierto es que el amor mueve montañas, en algunos casos, y en otros es capaz de viajar a otros mundos, estas situaciones tan agrandadas pareciera ser que nos mostrasen algo imposible, sin embargo el amor está lleno de tanta magia de tantos imposibles, que solo debemos ansiarlo y dirigirlo para hacerlo realidad.
 
Tan simple, es por esto que muchas veces no lo vemos, porque es como una semilla que buscamos sin cesar por todos los rincones o tiendas especializadas, sin embargo es una chispa o aquella pepita que destelló en la concepción. La que nuestros ojos no pueden mirar y eso les desespera, solo se puede sentir y se pasa la vida buscando, cuando al final, antes de mirar atrás al llegar a destino nos dimos cuenta que la teníamos nosotros guardado y no lo vimos.
 
Se escribe al amor, desde muy niños, sin saber aun que eso existe, escribir al amor es poder expresarse desde el fondo de si mismo, eso no se piensa, eso no se planea eso fluye como torrente sin límites, y no se detiene, en cada edad algo especial, en cada tiempo un verso diferente, o quizá serán besos, también nervios, sueños e ilusiones, el amor somos nosotros mismos, son los anhelos, son las ilusiones, son las metas son los mimos, en fin, también y porque no las tristezas, las des-ilusiones, los fracasos, y la caídas, allí también hay amor, porque nada pasa sin afecto, y nada vuelve a reintentarse sin pasión.

En la polaridad de nuestra existencia, estamos aprendiendo que los extremos son simplemente envolturas complementarias de la totalidad, el cariño y la enemistad, lo caliente y lo frío, lo bueno y lo malo, son solo expresiones dinámicas de nuestro ser. Los extremos nos ofrecen así la fogosidad de sus reflejos. Es decir, cuando experimentamos el sufrimiento, entonces entendemos la alegría, y cuando nos asfixiamos en lágrimas, entonces conocemos la misericordia de la risa. El dolor es al placer lo que la caída es a la contención, lo que no es así es lo que no vemos, porque cada envoltura depende del otro para su identificación. La experiencia humana es vivir estas integridades extremas de nuestras emociones, y eso, en cierta manera, despierta el percibir en el cuerpo emocional, el como captamos la intensidad de nuestras emociones. Aun en el dolor, debemos experimentar la emotividad del sufrimiento, ya que es la intensidad de la emoción compasiva lo que nos impulsa a mover montañas y a ir eternamente más allá de nuestras limitaciones.

Después de esta reflexión es cuando la escritura se vuelve grande, es a través de ella que dejamos nuestra huella en la vida, no con los ordenadores, sino con nuestros papeles rallados, llenos de citas quizás y entremedio un salto de gracia una raya especial, un beso robado una ilusión pintada, una libreta de antaño y así no terminaríamos nunca.

Escribir produce magia, ya que deja toda nuestra energía en estos trazos llamados letras, deja inscrito sin decirlo lo que somos y aspiramos, mas aun hace fuerza y es una junta poderosa cuando queremos sanar el alma, o atraer una fuente milagrosa. Los compromisos se firman, las declaraciones se escriben, los sueños, los anhelos, las conquistas y los agradecimientos también. Todo aquello que queremos que perdure y que se cumpla.

En estos tiempos de apertura de conciencia de cambios tan grandes, de tanta bulla y tanta distracción, hago una invitación a escribirle al amor, una carta a nosotros mismos, expresando lo mejor que tenemos y que es aquello que anhelamos, no para los hijos no para el novio no para el otro sino para nosotros, cual es la magia que buscamos, quizá será volvernos a enamorar de quien esta a nuestro lado, quizá será mirar la vida diferente, recorrer el mundo, abrir la cordillera, quizá será, descubrir el silencio quizá será mirarse con amor, quizá será buscar un perdón, quizá será tener una ilusión, quizá será esperar una declaración, quizá será recibir un beso, quizá será aprender a decir te quiero, quizá será, quizá será saber decir que no, quizá…todo eso y cada una de esas cosas, que plasmaré yo con mi letra, queden como sello en mi alma y en un pacto conmigo misma, mi alma será mi cómplice, mi mejor compañera y guía . Mi letra es única y me representa.

En grafología nadie supera a nadie todos somos importantes, lo mejor es eso, la letra es personal y no hay personas que escriban al amor igual que las otras, porque somos especiales, y somos parte de un mundo donde todos tenemos cabida, y donde los trazos de nuestra escritura dejan nuestra huella irrepetible, perdurable en el tiempo real y en aquel que no tiene hora.
 
M.Cecilia Sandoval Precht
Perito /Grafóloga

lunes, 26 de marzo de 2012

EXPRESAR LAS EMOCIONES


Las emociones son instancias profundas del ser, de cada persona, que habita en la tierra, así mismo las emociones femeninas, las nuestras, tienen que ver con la tierra, ésta es femenina. Por lo tanto la expresión de ellas tiene que ver con un soltar, transmutar, ser redirigidas y asumidas.  Para este evento falta conocerlas hacerlas propias y no confundirlas 

La confusión a veces sucede porque cambiamos emoción por sentimiento, quiero aclarar que estos son producto de lo externo y no de lo interno.

En lo interno de lo femenino está, sin menospreciar lo masculino, la escencia. esto quiere decir lo fundamental lo que da vida lo que se multiplica lo que queda lo que florece, lo que da aroma lo que inunda lo que a veces invade. La escencias llamadas por nuestras abuelas eran los aromas que emanábamos las personas y mas que nada las mujeres, son esos olores que marcan en la vida, desde el olor a bebé, hasta del pan tostado, como el de hojas quemadas en invierno, que hoy extrañamos.

Por lo tanto, cada una somos un cúmulo de emociones que son personales y que además traemos mezcladas de nuestros ancestros, tan importantes en la cadena de vida.

Hoy poco se habla de ellos, sin embargo son piezas fundamentales para averiguar nuestra procedencia e historia.

Poder decir entonces lo que llevamos dentro, no es fácil, por este preámbulo deducimos que hay un entorno que pesa y que se debe tener en cuenta, comenzando por la tierra, y es así, todo está unido a, y todo pertenece a un plan perfecto  que si lográsemos entender sería mucho mas fácil vivir convivir y ser feliz. Esto simplemente porque todo está frente a nosotros y cada cosa nos habla de manera especial hay que aprender a leer, el cuerpo, el atardecer, las flores, y así la lista seria interminable.

Volviendo a la analogía primera, diría que si fuésemos la tierra cuando tenemos a veces un arranque sin poner nombre, creamos un temblor, cuando nos enfermamos del riñón es como tener sequia y así, divertidamente podemos entender que todo se expresa, y que todos lo hacen desde lo mas básico que nos da sustento.

Hay que expresar para mirarse uno misma y entenderse, y en este ámbito, el papel el lápiz son nuestro gran aliado, mas allá de dejar expresado algo, sino porque grafológicamente cada trazo es el símbolo de algo especial. La emoción a veces al no ser expresada con palabras  la vemos  enunciada en  los trazos escritos, cuantas veces sin darnos cuenta hemos repasado las palabras, y pasa desapercibido, es  mas, dejamos en claro, que algo que estaba ocurriendo en ese momento necesitaba ser remarcado quizá obsesivamente, o quizá por mera inseguridad.

El poder escribir hace que terapéuticamente eliminemos un dolor o potenciemos una alegría, eso según las palabras, y según los trazos, dejamos inserta parte de nuestra personalidad.

Para saber algo de nosotras miremos la letra y veamos si es más bien redonda o muy angulosa, y podremos saber que predomina en nosotras, ser más guerrera o ser predominantemente mediática, la combinación de ambas siempre es lo mejor, nada en pureza es lo ideal.


Aquí vemos una escritura curva, que nos habla de adaptación, de ser mediática, de dulzura

M.Cecilia Sandoval Precht
Grafoanalista

jueves, 8 de marzo de 2012

Escribiendo como Mujer


Sin duda nos escogieron un día a las mujeres del mundo para poder dejar sentado en la mente de las personas del mundo, que somos reconocidas como esencia de vida, de abundancia de amor, de dadoras de esperanzas de mediadoras entre las tristezas y llenadoras de cúmulos de risas, capaces de bañar de lágrimas de amor al mas desconsolado ser o animal de este mundo. Y así podría seguir enumerando virtudes mezcladas un sin numero de destrezas acertadas o no de lo que somos las Mujeres.

Ciertamente ser mujer va mucho mas allá de la creación misma, ser mujer es una proeza es una poseía es alegría es risas es cariño es una diversión es responsabilidad, es muchas cosas y mas.

Escribir como Mujer supone plasmar en un papel  la vida entera, desde el pensamiento de amor hasta la lista del mercado, el regalo de Juanita, un pésame de un ser querido, recoger la camisa del marido, por ahí dibujar flores o círculos cerrados mientras esperamos inquietas un resultado, y pensamos en que ponernos este viernes cuando me invitaron a un asado, cuando en el acto mismo de esta sucesión de hechos resuena aun  en mi piel un beso, quizá de hoy de ayer y quizá no me lo han dado!!!!...la pesadilla de las cuentas y los sueños del viaje dorado….todo esto entorno a un papel blanco  que me espera en la mesa del costado…

Se imprimen trazos, de diferentes formas que nos hablan  de secretos que tenemos guardados, y también expresan sin saber temores de enfrentarnos al mundo, situaciones que esperan en una lista para ser develadas o simplemente trabajadas solas o acompañadas.

Se nace siendo niña, y soñando ser Mujer, un paso que la escritura se va percatando, desde las fantasías lejanas a aquellas tan cercanas que nos dan desvelos, mandatos milenarios que hoy no queremos cumplir, y que sin embargo sin ellos no se puede vivir, estas son las conversaciones de mujeres de aquí de allá de mas allá, son las mismas que tenemos las de uno u otro color, las mismas que hace poco compartía con mujeres de otros lugares, con gentes sencillas y también con mujeres profesionales, nada nos diferencia de la escancia, somos todas iguales.

Lo cierto en cuanto a la palabra mujer es que así se designa a las Eva(s) significa "Madre de todos los mortales". Es una gran distinción que la mujer, desde el principio, aparezca en la Biblia con un nombre que la ennoblece. Eva o mujer es la madre de toda la humanidad. Por ello, se crea en 1910, con carácter internacional el Día de la Mujer como un homenaje a todos los movimientos en favor de los derechos de la mujer, pero no se indicaba el día. La fecha del 8 de marzo se consolida a partir del levantamiento de mujeres rusas en 1917, quienes reclamaban alimentos, día que se vincula con el comienzo de la Revolución Rusa. 

Las mujeres como un emblema de fuerza, respeto, amor y, por encima de todo, madres, debemos respirar en este día henchidas de orgullo y asumir con nuevos bríos nuestro día como parte de un emblema de vida.

En grafología respecto al tema podemos decir que existen trazos para todos iguales sin embargo, es posible que muchas veces no podamos dejar de decir, es letra de mujer.

Rasgos marcadamente suaves, para nuestra visión, no quiero decir sin fuerza, quiero decir curvos, redondos, con formas llenas de ternura, grandes pequeños altos o bajos no tiene importancia, serán aquellos personales a cada una de nosotras únicas que dejan reflejas emociones del sentir profundo y vivencias tan intensas que se transforman en sentimientos llenos de cargadas esperanzas, arropados con el alma de nuestro ser.

Cuando escribimos lo hacemos así como somos, cuantas veces impulsivas, atarantadas y divertidas, llenas de risas que no entienden muchas veces en ese instante los problemas del universo pero que si sabemos que queremos un beso, y que sellaremos con un dedo la boca para que nos comuniquemos en silencio, aquel que solo entregamos cuando pensamos en que se nos acaba el tiempo.

Nuestro día nos permite y nos invita a rallar papeles  a escribir versos y dejar plasmados en letras no cuentas sino cuentos, las peripecias de lograr lo que queremos, o algo mejor escribir algún sueño, y esperar que se cumpla para saltar de alegría y volver a hacerlo…en todos estos trazos descubriremos siempre una cosa nueva, siempre algún recoveco donde existirán recuerdos que nos conecten con el tiempo…….dice Benedetti


Podes querer el alba
cuando quieras
he conservado intacto
tu paisaje
podes querer el alba
cuando ames
venir a reclamarte
como eras
aunque ya no seas vos
aunque mi amor te espere
quemándose en tu azar
y tu sueño sea eso
y mucho más
esta noche otra noche
aquí estarás
y cuando gima el tiempo
giratorio
en esta paz ahora
dirás
quiero esta paz
ahora podes
venir a reclamarte
penetrar en tu noche
de alegre angustia
reconocer tu tibio
corazón sin excusas
los cuadros
las paredes
saberte aquí
he conservado intacto
tu paisaje
pero no sé hasta dónde
está intacto sin vos
podes querer el alba
cuando quieras
venir a reclamarte
como eras
aunque el pasado sea
despiadado
y hostil
aunque contigo traigas
dolor y otros milagros
aunque seas otro rostro
de tu cielo hacia mí.

Y Neruda nos dijo…..

 
Cecilia Sandoval P.
Grafoanalista

miércoles, 29 de febrero de 2012

Escribir nuevamente


Hace tiempo dejamos de escribir en un papel porque la tecnología los ordenadores, los teléfonos inteligentes hacen todo lo que supuestamente necesitamos.  De hecho nos comunican que es la razón primera de agarrar un prehistórico lápiz y dejar allí en el papel la frase del día inscrita.

Sin embargo estamos entrapados y nos entrampamos nosotros mismos en esta paradoja de lo tecnológico, admito que yo amo lo tecnológico y no podría vivir sin ello, más, en las investigaciones realizadas durante estos años la respuesta a esto es una sola, dejamos de lado la mitad del cerebro y nos entregamos al dominio externo, eso me preocupa

Seguramente habrá neurólogos que saldrán a la palestra a rebatir, mas, hoy creo que después de leerme pueden plegarse y darme la razón.

La razón de la escritura va mas allá de nuestro propio yo interno, esto quiere decir que es un elemento de relaciones públicas y afectivas, es un elemento que trabaja la emocionalidad de cada uno, si bien es cierto lo emocional es propio de cada ser también es cierto que la emoción es mas grande cuando se potencializa con otro, y en este mundo estamos preparados para ser mas de dos.

Al escribir con un útil, llamado lapicero, lápiz, grafito, lo que sea, estamos enfrentados a un mundo que conquistar, que sabemos no hay nada atrás, puesto que la pantalla del ordenador de alguna manera nos supone compañía, que obvio no contesta, yo la domino, y en ocasiones me gratifica corrigiendo lo que digo y muchas estímulos mas, el papel blanco  es mudo ciego sordo y soy yo quien debo darle los estímulos correspondientes, es casi autista, y "mi yo" cuando lo interviene lo convierte en expresivo.

¿A donde quiero ir?, quiero decir simplemente que la escritura en papel hoy supone un esfuerzo, que es recompensado con funciones neuronales que las estamos adormeciendo y dejándolas en el sueño reparador del nunca jamás como los cuento de antaño, y que estas funciones van mas allá  de una respuesta tiene que ver con nuestra relación con las personas, con nuestros afectos con nuestros quereres. No somos capaces de vislumbrar esto porque no tenemos por qué saberlo sin embargo, para mi son evidentes pues es mi tema, es mi investigación y siento la necesidad de demostrarlo y explicarlo.

En la medida que escribo mas, y con letra manuscrita ojalá, tengo mas capacidad de desarrollar las relaciones el pensamiento, el orden interno, mis proyectos entre otras cosas, son las cosas que yo domino no que me están dadas, estoy tomando el control de mi cerebro de mis neuronas que están ahí observando, que  quieren crecer, desarrollarse y no pueden, han sido olvidadas. Con esto, así mismo, me  estoy excluyendo de ser  participe de una posición familiar, de núcleo, no de individuo, solo si comunicación.

Son muchas las razones y poco el espacio para explicarlo, sin embargo el mensaje es, no dejemos de escribir, no nos olvidemos que nuestras manos tienen funciones especiales en el desarrollo  en nuestro cerebro, que formar una letra personalmente no es lo mismo que apretar la tecla que la tiene formada, que esto hace un milisegundo de enfrentar y solucionar un acontecimiento, explicar, comunicar, que hace eco mucho mas allá que esto mismo que repercute en la capacidad de escuchar de ponerse en lugar del otro de comprender de aceptar de muchas cosas que parecen insólitas, de compartir.

El mensaje está dado, volvamos a escribir, poco, mucho, no lo sé, hagamos los diarios de antaño los cuadernos con pensamientos, esos que no se les borra cuando hay virus aquellos que perduran en la vida aquellos que hablarán de nuestro aquí y ahora y serán trascendentes y no terminarán en el cementerio de la basura cuando la máquina se haya muerto, escribamos a la vida, a la felicidad, al perro, al amigo, a la alegría de vivir y descubrir!, y nuestra relaciones mejorarán, nuestra ansiedad se calmará, nuestro sueño se aquietará. Tan simple como eso, rayar y rayar quizá sin nada que decir y mucho que expresar, con la letra propia con nuestros símbolos y códigos, no con la letra de millones que me hacen perderme en la multitud.

M Cecilia Sandoval Precht
Grafoanalista